Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas. (Paulo Freire)
Claramente se puede observar que a lo largo de la historia el proceso de entendimiento ha cambiado radicalmente de una sociedad del conocimiento, hacia una sociedad del aprendizaje, en donde se han ido integrando tecnologías que nos han permitido que nos sirvan como medios educativos. Este cambio remarca la necesidad de ir de un esquema donde el docente es el centro del proceso, a un esquema donde el estudiante es el protagonista de su propio cambio, responsable de su aprendizaje y constructor de conocimiento, mientras comunica sus observaciones a través de una creciente forma de canales y medios.
Los alumnos que han sido formados en una dinámica tradicionalista, están acostumbrados a que les digan qué, cómo, cuándo, dónde, con qué y de qué manera realizar las tareas. El estudiante en el nuevo entorno virtual adquiere competencias para el aprendizaje autónomo que requiere cooperación, tolerancia y respeto, pero sobre todo, implicación que lleve a desarrollar actitudes proactivas y autónomas.Un estudiante que logra migrar con éxito, aprende a aprender para la vida, a tomar decisiones acertadas, a resolver problemas y a innovar en el mundo por lo que se requiere que el estudiante aprenda a gestionar su aprendizaje.
Por otro lado los docentes requieren desarrollar habilidades para advertir las características individuales y disminuir los obstáculos en el entorno virtual, brindar apoyo, orientar, motivar, animar, moderar, ser guía durante el proceso, valorar, dar seguimiento a los objetivos y competencias, provocar y elevar el nivel de la discusión en el grupo, contribuir a la resolución de dudas y convertir en áreas de oportunidad las situaciones de aprendizaje.
Es por eso que ser un estudiante en línea es un proceso donde usamos Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), para transformar la forma en la que interactuamos, pero sobre todo de cómo aprendemos. Con estas herramientas el proceso educativo se enfoca más en el aprendizaje que a la enseñanza, incorporando actividades y experiencias estimulantes para la autogestión y la colaboración. La participación del estudiante se distingue por aprender de manera independiente.
El estudiante el línea no espera a que el docente le indique que tiene que hacer, toma un papel activo al involucrarse en el proceso como responsable de su aprendizaje, no está sujeto a espacios físicos con horarios rígidos, por lo que esto genera flexibilidad que le da espacio a la autorregulación.
La educación a distancia se basa en un diálogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que, ubicados en espacio diferente al de aquellos, aprenden de forma independiente o grupal. (García Aretio, 2014, pág. 19).
En la modalidad en línea, sin embargo, también existen tiempos de entrega, pero existe la flexibilidad, así como la facilidad de compartir las dudas mediante foros grupales o mensajería interna, para interactuar de manera síncrona o asíncrona con el docente o los compañeros. En esta modalidad también se cuenta con materiales recomendados por los desarrolladores de los cursos para potenciar el aprendizaje e interactuar con sus compañeros para construir el conocimiento y ampliar sus experiencias. Sin embargo en esta modalidad también el estudiante debe de adquirir la capacidad de hacer uso crítico de la información y buscar la confiabilidad de las fuentes.
Las características que debe de poseer un estudiante en línea son los siguientes:
- Actitud proactiva
- Compromiso con el aprendizaje
- Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias
- Actitud para trabajar en ambientes colaborativos
- Generar metas propias
- Aprender de forma autónoma y autosugestiva
Por lo que se les recomienda a este tipo de estudiantes, identificar y manejar sus emociones y reconocer como reaccionan para adaptarse a las circunstancias, comprender y responder con empatía y saber tratar a los demás, influir positivamente, motivar e inspirar al grupo, trabajar en equipo y mejorar la manera en la que nos comunicamos.
Los retos para el estudiante en línea son:
- Dejar atrás el aprendizaje dirigido
- Adaptar una actitud crítica y creativa
- Cuestionar, replantear, investigar e idear nuevas formas de descubrir
- Evitar memorizar y repetir
- Adaptarse al trabajo en un entorno cambiante
- Fortalecer la comunicación escrita
- Dejar atrás los entornos competitivos
- Gestionar y administrar el tiempo
- Generar destrezas comunicativas
El desafío más grande que enfrentamos como estudiantes en línea es convertirnos en alfabetas digitales que saben manejar la sobrecarga y discriminar las fuentes, organizar y utilizar de forma eficiente y saber comunicar la información. Ser un estudiante en línea implica la disposición de aprender.
Se trata de navegar en la red, no de naufragar en ella
Algunas cosas que debemos de hacer para generar mejores formas de comunicación es evitar preguntas excesivamente genéricas, por lo que el docente deberá de orientar al alumno para que aprenda a conectar la información precedente y posterior con lo que está aprendiendo en un momento en específico, alentándolo a que pueda introducir a su aprendizaje nuevos conceptos. El punto principal es hacer que el estudiante tome conciencia de todas sus posibilidades y destrezas para aprender.
Por otro lado hay que delegar responsabilidad recordando que el aprendizaje en entornos virtuales es compartida pero debe de ser diferenciada, el formador guía, sugiere y orienta, mientras que el estudiante se apropia de la responsabilidad de su aprendizaje.
Si los estudiantes no responden a una demanda de participación lo que se debería de hacer es orientarlos para que encuentren el tiempo de gestionar sus tareas y recordar que la mayoría de los estudiantes están acostumbrados a ciertos estilos de aprendizaje, por lo que el docente deberá ser paciente y comprensivo.
Cuando se den disputas o enfados entre los entes del aprendizaje virtual, hay que orientarlos al debate y no a la pelea. Tener una mente abierta que nos permita volvernos más universales y dejar de lado la imposición de ideas, siempre manejando procesos que involucren la universalidad, la inclusión y la empatía.
Algunos de los mitos que debemos de evitar son:
- Es facil y sencillo estudiar en línea
- No hay que leer nada
- Como no nos conocen podemos dejar de estudiar en cualquier momento
Por último es necesario recordar que resulta fundamental crear un compromiso con nuestro aprendizaje, desarrollar nuestra comprensión lectora, ya que de entender lo que leemos nos evitará frustraciones y pérdidas de tiempo.
El verdadero aprendizaje no se basa en consumir ideas o información, sino en apropiarnos del conocimiento
Hola, soy Antonio.
ResponderEliminarTu blog me parece pulcro y ordenado. Me gusta.
Los contenidos están claros y bien redactados, también gramaticalmente correctos.
La información es pertinente. No deberás tener ningún problema con la docente.
Quisiera poder decir lo mismo del mio. Saludos, Sinuhé.
Hola Marco, muchas gracias por tu comentario, voy a darme una vuelta por el tuyo, aunque estoy muy seguro de que el tuyo también es genial.
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